VHEMT: Extinción Humana Voluntaria para prevenir el sufrimiento involuntario

Logo de VHEMT: "Que vivamos largo tiempo y luego desaparezcamos"

Por: Agustina Chavero©

 El Movimiento de la Extinción Humana Voluntaria, conocido por sus siglas en inglés VHEMT es una ONG creada por Les U. Knight en Estados Unidos.

 Desde su fundación en 1991 los miembros de VHEMT se proponen la extinción gradual y voluntaria de la humanidad, considerando que el ser humano es la causa de los más desastrosos problemas ambientales, entre ellos la superpoblación y la contaminación, con lo cual el movimiento es esencialmente ambientalista: guerras, desechos tóxicos, ambiciones sin límites, destrucción de ecosistemas, deforestación, extinción de otras especies con fines recreativos, aniquilación y perversión de miembros de la misma especie, etc, son algunas de las cosas con nombre feo que parecen perpetuarse en esta breve eternidad de la existencia humana y a las que VHEMT, en apariencia, quiere poner fin.

 Sin embargo es paradójico que Les. U. Knight se haya criado en una familia muy numerosa; quizás este trauma de infancia fue realmente lo que empujó a Knight a realizarse la vasectomía a muy temprana edad y, finalmente, fundar este movimiento que él define como altruista. 

 ¿Quieren que les confiese una cosa? Yo no tengo una familia numerosa, pero si VHEMT tuviera sede en Argentina me haría miembro. 

 Uno de los postulados más importantes de Knight es que la población humana es mucho más grande de lo que el planeta puede soportar puesto que la especie humana es únicamente autocomplaciente, sin beneficio ecológico alguno y no ha podido desarrollar formas de vida sustentables, por más que lo haya intentado innumerables veces. 

 Así, la no reproducción se presenta como un acto altruista en pos de prevenir el propio sufrimiento humano involuntario (por ejemplo, la muerte de niños por causas prevenibles), detener el daño ecológico y ambiental y prevenir el sufrimiento de otras especies animales que se ven amenazadas por la presencia humana.

 Para Knight no hay arte humana que sea digna de admiración, en comparación con las hazañas de otros animales el ser humano le resulta muy diminuto y despreciable. Sin embargo muchas veces se refiere al planeta tierra con el nombre de "Gaia", acto que lo involucra necesaria e inevitablemente con una cultura humana de la que él es parte.

 No quiero decir con esto último que Knight sea un insensato, pero me es preciso dejar al desnudo ciertos puntos de su ideología que, al menos a mí, me resultan paradójicos cuanto mucho. 

 Como expresé líneas arriba, VHEMT no me parece un movimiento incoherente o moralmente incorrecto, al contrario, concuerdo con la mayoría de sus postulados y sería capaz de hacerme miembro si pudiera. 

 Soy una gran odiadora de la humanidad, por consiguiente sería hipócrita si no me odiara a mí misma y es por esta razón que me gustaría, llegado a este punto, equilibrar la balanza lógica en lo que yo creo es la mayor paradoja de este movimiento.

 Knight ve como un acto altruista detener la propia reproducción en pos de incitar a toda la especie a una extinción voluntaria por los motivos que ya mencionamos anteriormente, motivos que son muy ciertos y reales y que trascienden un simple cambio de actitud: no basta con detener la matanza indiscriminada de otras especies o con detener la explotación masiva de recursos o disminuir el nivel de contaminación ambiental; la superpoblación y la sola presencia de humanos resulta negativa para el planeta y para la propia especie per sé, sin importar lo que podamos hacer o dejar de hacer, la extinción implica poner fin al propio sufrimiento. Teniendo esto en claro y regresando a las viejas definiciones de "Suicidio" que el buen Durkheim nos dejó, ¿por qué convocar a una extinción altruista y no a un suicidio altruista? ¿Ha de ser porque Knight tuvo miedo de morir que decidió realizarse la vasectomía? ¿Cuánto hay de egoísmo en este movimiento si sus miembros en lugar de suicidarse simplemente cancelan su reproducción? 

 Es muy posible que la esencia de la extinción voluntaria y altruista no se proponga el fin repentino de la especie, sino una desaparición natural y gradual, incluso concordante con el buen Darwin a excepción de una regla que se rompe: la extinción de la especie no será por ser la más débil, sino que el fuerte decide extinguirse a sí mismo por el bien de otras especies. Se ve entonces cómo el raciocinio sigue siendo la buena garra humana. 

 Knight no ha propuesto un suicidio altruista porque de haberse suicidado le hubiera sido imposible continuar con el movimiento, al igual que a todos sus miembros. VHEMT no habría podido cumplir su objetivo mediante suicidios altruistas, en ese caso el suicidio de 25 o 30 trasnochados no hubiera llamado a la reflexión de toda la especie y adiós extinción humana voluntaria. 

 Por otro lado la extinción gradual frente al suicidio altruista se presenta como una postura no violenta y en armonía con el ciclo vital humano, una extinción no es un genocidio, ni una inmolación, es simplemente un proceso natural al que estamos destinados. Años de evolución nos demuestran que algún día la especie humana también se extinguirá y VHEMT no se propone la aniquilación de la especie humana sino acelerar el proceso de extinción. Por lo tanto no hay ningún egoísmo en la extinción voluntaria humana, sino un altruismo tan magnífico que es difícil de comprender. 

 Muchas veces he reflexionado acerca de ese deseo incansable que tienen los seres humanos por constituirse en padres o madres, por dejar descendencia, por crear un individuo similar a sí mismos, etc, y he llegado a la conclusión de que ese deseo, tanto social como biológico, es, definitivamente, malsano. 

 Hay personas estériles arrancándose los pelos y sufriendo como una condena su incapacidad biológica de tener cría; por otro lado hay individuos teniendo cría con una frecuencia incansable e increíble, dando lugar a graves problemas socioeconómicos dentro de sus respectivos nichos biológicos. Pero por debajo de estas dos problemáticas existe otra todavía más repugnante: en el mundo hay cientos de miles de pequeños seres humanos abandonados por sus padres biológicos, en el mejor de los casos esperando ser adoptados en un hogar transitorio y en el peor sufriendo la pobreza y la indiferencia.

 ¿No es, entonces, moralmente válido hacerse una vasectomía o ligadura de trompas, según el caso, y tener la bondad de adoptar a los hijos que se quieran tener? 

 Esa ambición de seguir trayendo seres humanos al mundo y que sean copia de nuestro mismo material genético y no de otro individuo es lo realmente cruel y lo que demuestra que la especie humana es únicamente autocomplaciente y menos importante que otras especies animales. 

 Sólo me queda por escribir una pregunta abierta y una afirmación espontánea:

 Si VHEMT se propone la extinción humana voluntaria a un tiempo determinado con fines ambientales, ¿la desaparición de nuestra especie no podría provocar, biológicamente, un daño peor sobre el planeta?

 VHEMT puede resultarnos un proyecto surrealista o despreciable, pero es muy probable que en un futuro no tan lejano, cuando los sueños de Soylent Green estén prontos a realizarse, VHEMT se haya constituido como un movimiento institucional genuino pudiéndose convertir en ley o en práctica común ciudadana en todo el mundo, como en un cuentito redactado por el visionario Stanislaw Lem.

 Seguro que a Friedrich Nietzsche le encantó esta idea.

+Info:

Sitio web en español: http://www.freewebs.com/vehemente/

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